El milagro de la cebolla dulce (Cipolla Rossa di Tropea)
En Tropea no solo se adora a los santos: los vegetales también tienen su propio culto. La famosa y extraordinariamente dulce cebolla roja es la estrella indiscutible de la ciudad. La «leyenda» local cuenta que los marineros fenicios fueron los primeros en traer la cebolla a estas costas, pero al principio los lugareños no tenían ni idea de qué hacer con ella. Pensaban que se trataba de alguna extraña rareza sudamericana o de un bulbo mágico ideado para ahuyentar el mal de ojo (Malocchio). No fue hasta que un pescador hambriento le dio un mordisco al cinto y al natural cuando todos se dieron cuenta: ¡sabía tan dulce como una manzana!
Hoy en día, la cebolla se venera de una forma tan obsesiva que puedes encontrar mermelada de cebolla, ristras decorativas y hasta helado de cebolla roja. Un chiste recurrente entre los viajeros en camper: si pides un gelato en Tropea despistado, ¡podrías terminar de golpe con una bola de cebolla caramelizada en el cucurucho en lugar de vainilla!



























